Caracas vibró en
el Monumental con histórica conquista
El Nacional 09/03/2007
La
oncena venezolana Caracas FC supo resistir hasta el final la
temprana ventaja que le dio el delantero colombiano Iván "Champeta"
Velásquez para conseguir una histórica victoria 1-0 como visitante
ante River Plate en el Grupo 6 de la Copa Libertadores.
Velásquez convirtió a
los 10 minutos el único tanto del partido, disputado en el estadio
Monumental de River, en la capital argentina. Es la primera vez que
un equipo venezolano gana en Buenos Aires.
La victoria, además, le permite al Caracas liderar con seis puntos
la zona, seguido con tres por River y la Liga Universitaria de
Quito. El Colo Colo de Chile cierra sin puntos.
Velásquez y su compatriota Wilson Carpintero fueron determinantes
para el triunfo del campeón del fútbol venezolano. Con velocidad y
toques de primera, sacaron de las casillas a los defensores
millonarios. También mostraron sacrificio para retrasarse y ayudar a
los volantes en la recuperación. El otro pilar de la conquista
venezolana fue el arquero Javier Toyo, imbatible cuando fue exigido.
Antes del minuto de juego, Velásquez dio el primer aviso cuando se
quedó con el balón tras un mal despeje de Eduardo Tuzzio y metió un
zurdazo desde 30 metros, apenas desviado.
A los 10, el Caracas dejó en silencio a los hinchas riverplatense al
anotar el primero en una jugada que nació de un lateral. César
González recibió en el borde del área y tocó para Carpintero, que le
entregó el balón a Velásquez para que convirtiera con remate de
zurda.
Sorprendidos. River era la cara del desconcierto. Evidenciando por
momentos cansancio físico, el local debió esforzarse el doble para
llegar con riesgo al área visitante. Cuando logró superar la defensa
del Caracas, chocaba con la seguridad de Toyo.
La oncena argentina salió a jugar el complemento sin desplegar un
juego sobresaliente, pero sometió a su rival a un bombardero
constante de centros, cabezazos y remates de media distancia.
El club caraqueño mostró temple para resistir hasta el final. Toyo
hizo honor a su apodo de "muralla" y preservó la histórica ventaja
con solvencia.